El 11 de septiembre generó más de un millón de interacciones en redes y dominó la negatividad en el debate digital
Un estudio reveló que la conmemoración del golpe de 1973 superó el millón de interacciones en redes, con un tono mayoritariamente crítico.
A 53 años del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, Chile volvió a dividirse, esta vez también en el mundo digital. Un análisis elaborado por la consultora Simbiu —especializada en monitoreo de medios y reputación— reveló que la conversación en redes sociales en torno a esta fecha superó el millón de interacciones, con más de 4.500 publicaciones originales generadas por cerca de 2.200 usuarios distintos y 306 sitios diferentes.
Lo que hace especialmente llamativo el dato no es solo el volumen, sino el tono predominantemente negativo del debate. Durante el último mes, el 36,2% de las publicaciones tuvo una carga crítica o adversa, frente a apenas un 8,2% con connotación positiva. El resto —un 55,7%— correspondió a contenido informativo o neutro. Además, el 83% de toda esa actividad se concentró en los últimos diez días previos a la fecha, lo que refleja cómo la conmemoración encendió la conversación pública de forma acelerada y masiva.
El detonante de gran parte de ese malestar digital fue la decisión del presidente José Antonio Kast de no realizar ningún acto oficial de conmemoración. A diferencia de sus antecesores, el mandatario no emitió un mensaje presidencial, no asistió a una ceremonia ecuménica ni convocó un acto público, argumentando la necesidad de «mirar hacia adelante» y decretar una jornada institucional normal.
La postura generó reacciones encontradas, especialmente considerando que Kast ha minimizado en el pasado la gravedad de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Para muchas familias chilenas que aún buscan verdad y justicia, el silencio oficial no es neutralidad: es una toma de posición.
En términos concretos, el impacto de este debate va más allá de lo simbólico:
- Organizaciones de derechos humanos intensificaron sus llamados públicos exigiendo que el Estado no abandone la memoria histórica.
- Usuarios en redes sociales compartieron testimonios, documentos y registros históricos que volvieron a circular masivamente.
- Medios de comunicación y figuras políticas de distintos sectores alimentaron el debate con declaraciones que amplificaron aún más la conversación.
El estudio de Simbiu deja en evidencia que, aunque el Gobierno optó por el silencio institucional, la ciudadanía digital no hizo lo mismo. En un Chile donde la memoria del 73 sigue siendo una herida abierta para miles de personas, el 11 de septiembre continúa siendo una fecha que no pasa sin dejar marca, ni en las calles ni en las pantallas.